Los sinsabores del transporte aéreo – ¿El punto crítico para las reuniones? ¿Será la telepresencia una alternativa viable?

Published
06/08/2008

Han llegado tiempos duros para la industria aérea. El precio del queroseno ha doblado en el último año. Varias aerolíneas ya se han declarado en quiebra y las que sobreviven están recortando a marchas forzadas sus servicios de todas las maneras concebibles, y cobrando más por los que siguen prestando. Las tarifas aéreas han subido el 16% con respecto al año pasado. Se están tomando medidas extremas a fin de recortar gastos. Northwest ya cobra por las almohadas y mantas y USAir eliminará el tentempié que con el que convidaba a los pasajeros. United Airlines está despidiendo miles de trabajadores, tiene planes para dejar en tierra la mayoría de los 737 de su flota y va a cerrar su filial Ted. Muchas aerolíneas están suprimiendo rutas a diestro y siniestro, lo que supondrá un transporte aéreo más atestado, más caro y significativamente más inconveniente.

El sector del transporte aéreo no estaba diseñado para un precio del petróleo por encima de los 140 dólares por barril y lo que está por venir el año próximo hará que los últimos años de largas colas ante los controles de seguridad, la inspección de equipajes inconsistente y los recortes en los servicios prestados parezcan tiempos felices. El impacto real del drástico aumento en el precio de los carburantes en los últimos meses está aún por hacerse sentir. Es probable que las cosas empeoren sobremanera para los viajeros que escogen el avión como modo de transporte.

Incluso antes de los últimos recortes han aparecido síntomas del descontento entre los pasajeros. El Travel Institute de America calcula que hubo el año pasado 41 millones de vuelos (incluyendo 12 millones de viajes de negocios) menos que el año anterior. En una encuesta realizada en mayo de 2008, el 48% de las personas que vuelan con frecuencia contestaron que estaban “insatisfechas” y el 51% sentía que no se respetaba su tiempo en “el proceso de viajar en avión”.

El impacto en las reuniones
En el lado positivo: algunas reuniones presenciales seguirán siendo viables:

  • El entorno online no se presta (al menos con la tecnología disponible actualmente) a la creación de relaciones o el networking que tiene lugar en los eventos.
  • Las ferias de muestras y los eventos ofrecen mayores rendimientos; es posible hacer muchos contactos cuyos beneficios comerciales seguirán amortizando el substancial coste y jaleo que suponen para muchos viajar.
  • Los eventos y las ferias de muestras constituyen una de las principales fuentes de ingresos para las asociaciones. Puede que el número de asistentes se reduzca, pero las asociaciones seguirán celebrando sus eventos mientras que sigan operando.
  • Existe el factor del aislamiento, ya que cuanto más trabajemos delante del ordenador y/o desde casa para pequeñas empresas, más anhelaremos el contacto humano.

En el lado negativo: a medida que el sistema de transporte aéreo sigue degradándose y volviendo cada vez más caro, es probable que para muchos el problema alcance un punto crítico. Además existen preocupaciones medioambientales; según la Fundación David Suzuki, el transporte aéreo representa actualmente entre el 4 y el 9% del impacto de la actividad humana en el cambio climático. Es probable que los asistentes a las reuniones busquen alternativas, con la consiguiente caída en la asistencia a reuniones presenciales.

Las soluciones que ofrece la telepresencia para las reuniones
A pesar de lo engorroso que es viajar, sigue siendo necesario reunirse para recibir formación y hacer negocios. Los sistemas más antiguos de videoconferencia se han promocionado durante años como un modo de reducir los gastos de desplazamiento. Sin embargo, sus limitaciones técnicas, tales como el sonido deficiente, la mala calidad de las imágenes, la poca fiabilidad, la complejidad y el coste, han impedido su adopción a gran escala. Además, la falta de contacto ocular era un gran perjuicio –los sistemas estándar de videoconferencia eran más bien como verse los unos a los otros en televisión–, o sea, todo lo contrario a una reunión presencial.

Esto está cambiando. Los avances en los sistemas de teleconferencia, denominados colectivamente telepresencia, han hecho que una conferencia de este tipo se parezca todo lo posible a una reunión presencial. Los participantes se proyectan en tamaño real, en alta definición, con una alta calidad de audio y pantallas anchas sin juntas que dan la sensación de que los participantes están de verás sentados en la misma mesa. La diferencia entre la telepresencia y la videoconferencia estándar es como la que existe entre una televisión con pantalla de baja definición y un sistema Home Theatre con monitor HD.

Recientemente, algunas de las empresas tecnológicas líderes han desarrollado un gran número de productos nuevos:

  • HP (www.hp.com/halo) y Cisco (www.cisco.com/telepresence) están desarrollando sistemas de telepresencia que permiten a los asistentes sentarse en una mesa virtual, en tamaño real y en alta definición, y mantener contacto ocular con sus interlocutores.
  • Polycom ha incorporado en su sistema de telepresencia RPX HD 400 una pantalla de cuatro metros (16 píes) de ancho, que sumerge a la audiencia en otra habitación. (http://tinyurl.com/6ny46s).
  • Musion (www.musion.co.uk) ha trabajado con Cisco para proyectar a conferenciantes en el escenario (www.youtube.com/watch?v=qf5esT95Glw), lo que al menos les ayuda a asistir a reuniones presenciales.
  • Marriott y HP han aunado fuerzas para actualizar su software gratuito de videoconferencia utilizando sistemas de telepresencia HD.
  • LifeSize Communications (www.lifesize.com) ofrece sistemas básicos de videoconferencia HD desde un precio relativamente asequible (alrededor de 5.000 dólares americanos).
  • Polycom muestra algunos vídeos cortos excelentes de sus sistemas Video Everywhere en http://tinyurl.com/59bmyk.

En resumen, mientras que las aerolíneas y la sociedad hacen frente a los aumentos paradigmáticos del precio de los carburantes, los profesionales del sector de congresos y reuniones y los asistentes buscarán alternativas para reunir a la gente. Estas opciones de telepresencia pueden ofrecer una solución parcial al problema.

Anuncio