Levántate y ruge

Published
12/11/2014

¿Cuáles son las grandes oportunidades a tu alcance que estás desaprovechando? Si supieras la respuesta, serías mejor innovador, experto en marketing, inversor y profesional de la industria de los eventos.

En un mundo de caos y cambio, se presentan muchas oportunidades. Pero la mayoría de nosotros nunca aprovechamos las grandes ideas que tenemos delante de nuestras narices.

Después de ejercer de ponente principal en más de 300 eventos, he visto cientos de enfoques distintos de cientos de organizadores profesionales. He visto docenas de formatos de evento, un sinfín de maneras de publicitar un evento y estrategias inesperadas que contribuyeron al éxito de un evento. A lo largo de los últimos años, después de la ponencia que di en el World Education Congress de MPI, me ha atormentado una pregunta en particular: ¿por qué no suele alcanzar la gente lista todo su potencial?

Exploré en profundidad la respuesta en mi libro BETTER & FASTER, pero lo que me interesa ahora es enseñarte cómo sortear las trampas neurológicas que impiden a la gente exitosa realizar plenamente su potencial, basándome en los datos extraídos del estudio de alrededor de 250.000 ideas de la audiencia de Trendhunter.com de 100 millones de personas.

Puede que la idea que has pasado por alto sea una nueva forma de convencer a la gente a que asista a tu evento o una estructura distinta o un tipo de alianza que pudiera cambiarlo por completo.

También es posible que hayas pasado por alto una agenda de aprendizaje excelente, un tema en concreto o valor añadido que tu ponente pudiera aportar a los asistentes. Pero ¿cómo se puede identificar lo que falta?

Las personas listas y exitosas tienen todas las papeletas para perder una oportunidad. Puede que esto no sea fácil de digerir para un profesional de la industria de los eventos, pero lo cierto es que el éxito siempre alimenta la complacencia, lo que merma nuestra capacidad de ver las ideas estupendas que tenemos justo delante de nosotros.

Blackberry popularizó el teléfono inteligente. Lideraba el mercado y todo el mundo era adicto a su Blackberry, pero de algún modo perdieron el tren de la era móvil. Blockbuster fue una de las franquicias más exitosas de todos los tiempos. La empresa fue pionera en la implementación de nuevos modelos de alquiler, pero rechazó tres veces la oportunidad de adquirir Netflix por 50$ millones.

Kodak inventó la cámara digital en 1976 e incluso creó un sitio web en la década de los noventa donde se podían subir fotos para compartirlas con los amigos, pero no supo aprovechar el verdadero potencial de su creación.

Estas empresas no las dirigían babuinos, así que ¿por qué perdieron dichas oportunidades? Mi hipótesis es que, después de 10.000 años de evolución como granjeros, llevamos dentro una serie de trampas que sirven para mejorar nuestras habilidades de granjero. Una vez que encontremos nuestro campo de oportunidad, repetimos y optimizamos todas las decisiones que condujeron a la cosecha del año anterior.

Nos dio buenos resultados durante miles de años, pero no nos ayuda a adaptarnos al cambio en un mundo conectado por Internet. Específicamente, las tres trampas del granjero son:

1.- La complacencia. Una vez obtenido el éxito, perdemos el hambre que teníamos al entrar por primera vez en el mercado laboral. ¿Por qué esforzarnos más si las cosas nos están saliendo bien? Puede que parezca que no necesitas un cambio, pero la inacción abre la puerta a la competencia que no tardará en entrar para zamparse tu almuerzo.

2.- La repetición. Al principio parece poco arriesgado organizar un evento tan bueno como el año pasado haciéndolo todo exactamente igual. Sin embargo, la competencia se encuentra experimentando con diferentes estructuras, tácticas de marketing, planes de alianzas, ideas de patrocinio y métodos encaminados a hacerlo todo más interactivo.

Experimentan con los medios sociales de forma innovadora, ofreciendo distintas estructuras de precios y atrayendo a ponentes de formas que puede que te parezcan imposibles. Si quieres crecer (en lugar de encoger), tienes que poner a prueba tu creatividad.

3.- La protección. Es normal volverse territorial. Tal vez te resistas a invitar a la competencia o que no quieras externalizar algunos servicios, pero por lo general intentamos levantar muros para proteger todo lo que hemos creado. La creación de barreras de acceso puede desalentar a un competidor, pero también anclan tu pensamiento y se convierten en trampas que te atan a ciertas decisiones y statu quo. Para librarse de las trampas del granjero, hay que despertar al cazador que cada uno lleva dentro.

Antes de ser una importante potencia, el director general de una aseguradora global me lo ilustró de la siguiente manera: "Jeremy, nuestra marca es como un león. Antes teníamos hambre y solíamos meternos en peleas, y gracias a ellos nos convertimos en rey de nuestra tierra. Pero ahora que poseemos esa tierra, nos limitamos a dormitar debajo de un árbol. La gente acude al trabajo y se limita a hacer lo que se hacía antes. Y ahora, mientras dormimos a la sombra del árbol, las hienas se nos acercan y nos arañan. Nos están poniendo a prueba. Están buscando carroña en nuestra tierra y se están zampando nuestra comida. Pero ¡el león somos nosotros! ¡Necesitamos desperezarnos y rugir!"

Sea como sea, cuando triunfamos perdemos el hambre y la solución es despertar a ese cazador interior. Para hacerlo hay que ser más consciente de cómo y cuándo se activan las tres trampas del granjero y esforzarse para superar los contratiempos del éxito.

Más específicamente, para luchar contra la complacencia es necesario alimentar tu propia insaciabilidad. Para romper con la repetición hay que implementar la experimentación creativa. Y para contrarrestar la protección has de sentirte más cómodo con el cambio y la adaptación.

A la hora de hacer los preparativos para una nueva reunión y de evaluar tus estrategias, no olvides nunca que eres un león y que necesitas despertar al cazador que llevas dentro, erigirte y rugir.

Jeremy es ponente, experto en innovación, autor premiado y fundador de Trendhunter.com, un sitio web de identificación de tendencias con más de dos mil millones de páginas vistas y tres millones de usuarios. Anteriormente, Jeremy creó una cartera valorada en mil millones de dólares para Capital One, y actualmente más de 300 marcas, como Coca-Cola y Sony, le consultan. Para más información: www.JeremyGutsche.com.

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