Varias formas muy sencillas de empezar a hablar en público

Published
25/05/2012

Es increíble la cantidad de personas que, a lo largo de los años, me han preguntado lo mismo: "¿Cómo puedo aprender a hablar en público? A menudo añaden rápidamente: "…pero no sé si tengo madera de ponente. ¡Me asusta la mera idea!

Llevo seis años hablando en público y, por trabajo, he viajado por todo el mundo: el Caribe, Asia, Norteamérica y Australia. Pero quizá te sorprendas saber cómo empecé mi carrera como ponente profesional…

He aquí mi relato
Allá en 2006, me encontraba en un evento de networking del sector de congresos y reuniones; mi objetivo era conseguir nuevos contactos, ya que acababa de empezar un nuevo empleo en un sector nuevo. Se había transcurrido la mitad del evento cuando, de repente, oí al maestro de ceremonias llamarme por mi nombre: "Lara, le ruego que suba al escenario y se presente. ¡Ha sido seleccionada para nuestro ’Rincón del nuevo miembro’! Conmocionada, consternada, aterrorizada, sentí cómo se me encendían las mejillas y me sudaban las manos. Hasta aquel momento me había dedicado a presentar ideas ante altos directivos de empresas de Fortune 500, pero la idea de hablar de mí misma ante una sala llena de gente hizo que tuviera ganas de salir corriendo. Subí al escenario, con los focos en la cara y todo el mundo mirándome fijamente, esperando a que dijera algo. Empecé a hablar a trompicones, con la boca seca, y me costó horrores decir mi nombre, el de mi empresa y lo que hacíamos. Me sentí humillada. Fue el momento para destacar; el momento para decirle a todo el mundo lo orgullosa que me sentía de mi nueva empresa y convencerles para que nos tuvieran en cuenta. Pero fracasé.

Nada más marcharme del evento hice un pacto conmigo misma. Para poder estar donde me veía a mí misma, necesitaba dominar mi miedo de hablar en público. El día siguiente presenté una propuesta de ponencia a una conferencia del sector, me la aceptaron y tuve tres meses para prepararme. En aquella conferencia di mi primera ponencia. Y, si exagerar, al terminar coseché una gran ovación. Desde aquel día en adelante supe que estaba enganchada.

Cinco consejos para aprender a hablar en público

1.- Quema tus naves
Según la leyenda, a principios del siglo XVI Hernán Cortés, el conquistador español, ordenó a sus hombres que quemaran sus naves al invadir una nueva tierra. La idea era prevenir cualquier conato de motín entre sus hombres, antes de que ocurriera, y darles una sola opción… ir hacia delante.

En esencia, cuando mi ofrecí para hablar en aquella primera conferencia, estaba quemando mis naves. Al hacerlo eliminé cualquier oportunidad de retirada y me di a mí misma una sola opción… hablar. Mi mejor consejo para empezar a hablar en público es, bueno, hacerlo. No se puede aprender el oficio de un libro; hay que hacerlo. Por lo tanto, ponte en contacto con asociaciones empresariales, capítulos de asociaciones o clubes locales. Sal fuera, empieza con algo reducido y ponte a hablar.

2.- Establece un objetivo
Una de las cosas más importantes que tienes que hacer antes de embarcarte en una carrera de ponente profesional es definir quién eres y por qué esto debe importarle a la gente. Hay millones de ponentes, pero sólo tú posees tus aptitudes y experiencia específicas. Debes empezar por preguntarte a ti mismo lo siguiente: "¿Qué es por lo que quiero que me conozcan dentro de cinco años?" Y utilizarlo como base para todo lo que hagas en el futuro.

3.- Destaca en tu sector
Debes hacerte un nombre como experto, demostrando tus competencias. Una manera de hacerlo es a través de los blogs. No sólo afina tus aptitudes y te mantiene centrado y al tanto de las novedades importantes, sino que también pone en relieve tus conocimientos ante otras personas. También debes presentar artículos a publicaciones del sector y realizar tus propios webinars o teleseminarios, o asociarte con asociaciones y publicaciones que los realicen.

4.- Establece tus credenciales
Debes llevar encuestas a todos los eventos a los que asistas como ponente y repartirlas entre los participantes y organizadores. Las encuestas son útiles por dos motivos. En primer lugar, necesitas aprender de cada evento; tanto de lo que hiciste bien como de lo que necesitas mejorar. En segundo lugar, debes utilizar las encuestas para conseguir testimonios.

5.- Crea contenidos de video/fotográficos
Invita a un amigo a asistir al evento en el que vas a hablar. Darle una cámara convencional y una de vídeo y pídele que haga un reportaje sobre la sesión. Luego visualiza el vídeo y aprende de tu actuación. La única manera de reflexionar de forma crítica sobre tu propia actuación es visionarla. Y, si lo has hecho muy bien, conseguirás contenidos con los que promocionarte ante los organizadores, además de poder publicar los vídeos en tu perfil del evento.

¿Tienes otras sugerencias?

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