Palencia apuesta por aunar el arte y el enoturismo

Published
10/03/2008

Palencia ha apostado por conjugar los atractivos de sus bodegas con la riqueza de su patrimonio natural y cultural a través de la puesta en marcha de “Palencia, caminos de arte y vino”. Por lo que a partir de la próxima primavera, los turistas tendrán un motivo adicional para elegir la provincia castellano-leonesa como destino de su viaje.

Esta iniciativa enológica, anunciada por la Diputación Provincial palentina en la última edición de Fitur (Feria Internacional de Turismo), aglutina los esfuerzos de ocho bodegas de la zona: Ladrero, Esteban Araújo y Vitivinícola de Torquemada, situadas en la localidad de Torquemada; Remigio de Salas Jalón ubicada en Dueñas; Venancio Aragón, en el término municipal de Castrillo de Don Juan; Zarzavilla con sede en Frómista; Pagos de Negredo, sita en el municipio de Quintana del Puente y por último la Bodega Barrialba, localizada en Venta de Baños.

Estas bodegas ofrecerán a los turistas una perspectiva enológica, gastronómica, artística y cultural de la provincia. Así, en una sola visita podrán disfrutar de rutas guiadas por las instalaciones de las bodegas y sus viñedos, disfrutar de la excelente gastronomía castellana y deleitarse con las obras de arte y los paisajes palentinos. Las bodegas, por tanto, mostrarán a los interesados la cata de sus vinos, algunos de ellos amparados bajo la Denominación de Origen Cigales, que se extiende por las dos laderas del río Pisuerga, abarcando parte de la provincia de Palencia y de la de Burgos. Destacan los vinos rosados de Cigales, que cuentan con un toque aromático y fresco, y entre los tintos, sobresalen las mezclas experimentales como la de tempranillo con cabernet-sauvignon.

Tras la actividad enológica los visitantes podrán recorrer la provincia con más monumentos románicos de toda Europa siguiendo, por ejemplo, las sendas de peregrinación del camino de Santiago, que están salpicadas por grandes iglesias parroquiales románicas, humildes ermitas rurales, conjuntos monásticos, pilas bautismales o capiteles. Pero además de los caminos rurales, es visita imprescindible la de la capital, que cuenta con una de las catedrales más valiosas de toda España, no en vano denominada la "La Bella Desconocida". La edificación tiene un austero exterior y un equilibrado interior gótico, edificado sobre los restos románicos y en su subsuelo se alza una espectacular cripta visigoda.

Y tras la visita, el turista podrá disfrutar de las riquezas gastronómicas cuyos principales baluarte son la menestra de verdura, los productos de la matanza, las legumbres y el lechazo castellano. Las mejores viandas para acabar el viaje con el mejor sabor de boca.

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