El despertar de Sudáfrica

Publicado
28/09/2006

En Sudáfrica la industria del turismo está en pleno auge. Se espera que los ingresos de este año superen los 672 billones de dólares, y se estima que el 10% de esta cifra corresponderá al segmento de conferencias y reuniones.

Trigésimosegundo en el ranking de la ICCA
Sudáfrica, que en la actualidad atrae al 63% de las conferencias que se celebran en el continente africano, ocupa el trigésimosegundo lugar del ranking mundial de la ICCA (Asociación Internacional de Conferencias y Congresos). Se viene realizando un gran esfuerzo para convertir al país en uno de los diez mejores destinos de conferencias en el mundo antes del 2010, cuando Sudáfrica organizará los Mundiales de Fútbol.

De los 7,3 millones de turistas que visitaron Sudáfrica el año pasado, el 10% fueron turistas de congresos. La meta para el 2010 es alcanzar la cifra de 10 millones de llegadas internacionales, de las que se espera que un millón sean turistas de congresos.

Fortalezas y debilidades
Sudáfrica dispone de instalaciones para celebrar conferencias internacionales de gran envergadura: Durban y Ciudad de Cabo poseen centros con una capacidad de 10.000 conferenciantes, y Johannesburgo cuenta con un complejo con casi la misma capacidad.

Otras fortalezas incluyen los famosos parques del país, como el Parque Nacional de Krüger, unos paisajes bellos y variados, unas playas de ensueño, y una larga lista de atracciones turísticas adicionales.

En cuanto a debilidades, hay que mencionar el alto índice de crimen del país – una situación que, según las autoridades, no es tan mala como lo pinta la prensa – y una fuerte competencia de destinos asiáticos, como, por ejemplo, Bali, con alojamiento y vuelos más baratos. Además, la calidad del servicio es peor que en países como India, Austria o Alemania.

Productos innovadores
Entre otras estrategias diseñadas para atraer al turista de congresos, sobre todo de los EE.UU., una de las más innovadoras son las reuniones e incentivos de tipo “supervivencia” en las zonas salvajes del país. Esta modalidad, que ha sido presentado en EE.UU. recientemente, se inspira en un pasado multicultural único, introduciendo conceptos apropiados de las reuniones tradicionales de los Afrikáans y Zulúes en los que todo el mundo es libre de decir lo que quiere, cualquiera que sea su posición social.