Melilla

Situada en la costa suroriental de la Península de Tres Forcas, Melillaes considerada la puerta de África. Una ciudad alegre y colorista, donde conviven cristianos, musulmanes, hebreos e hindúes, y que alberga sorprendentes contrastes. Nexo de unión de dos continentes desde hace más de 500 años, Melilla es un destino MICE tanto desconocido como exótico, que ofrece al turista de negociosmuchas ventajas.

Bien comunicada por aire y mar con la Península –hay vuelos diarios entre Melilla y Málaga, Madrid, Almería, Granada y Barcelona, y un servicio de ferry con seis salidas semanales a los puertos de Málaga y Almería–, Melilla dispone de buenas instalaciones para congresosreuniones de tamaño medio, entre una buena selección de hoteles de tres y cuatro estrellas, algunos con salas y salones, y un palacio de congresos bien equipado para la celebración de todo tipo de eventos.

Desde el encanto de la ciudad vieja –la Puerta y Capilla de Santiago (única construcción religiosa de estilo gótico en todo el continente africano), la Iglesia de la Concepción, el Hospital del Rey convertido hoy en un original centro de exposiciones , etc.–, hasta la explosión colorista de su arquitectura modernista y de Art decó, destacando el Palacio de la Asamblea, Melilla está llena de sorpresas.

Entre las otras muchas atracciones con las que cuenta la ciudad, despuntan sus playas, su gastronomía, fusión de la cocina mediterránea con los sabores de su mestizaje cultural, sus fiestas, y su vida nocturna. Por otra parte, Melilla es un lugar fabuloso para las compras, no sólo por la diversidad de culturas, sino también por los precios, que son sensiblemente más bajos que los de la Península por gozar de categoría de puerto franco.

Además de la propia oferta de ocio de la ciudad, destacando los deportes náuticos y las actividades outdoor, Melilla es un punto de partida ideal para iniciar una gran variedad de rutas. Hasta las pequeñas y luminosas playas de Cabo de Tres Forcas y Kelaya, para practicar submarinismo o pesca, o en 4x4 hasta la majestuosa región del Rif o los oasis de Figuig o Tafilat, a las puertas del Sahara, la aventura está asegurada.